¿Vale la pena invertir en la implementación de un sistema ERP para la gestión de una PyME?
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Actualmente cada vez son más grandes los porcentajes de personas y profesionistas que optan por iniciar una empresa propia o autoemplearse. Esto los convierte en pequeños empresarios que van a competir en el mundo empresarial contra grandes corporativos y transnacionales que pueden ofrecen un servicio muy eficiente y de alta calidad, por lo que van a tener que esforzarse por diferenciarse del mercado.

Si bien, estos objetivos se pueden lograr llevando a cabo un trabajo muy cuidadoso y estando al pendiente de las necesidades de los consumidores, es muy posible también que con el tiempo se tenga que invertir más tiempo y esfuerzo personal para lograr estas metas. En especial si lo que se busca es que la empresa crezca; cada vez se va a hacer indispensable dedicar más tiempo y una mayor cantidad de energía para poder cumplir con todos los trabajos en tiempo y forma. Incluso en muchas ocasiones se tiene que sacrificar las relaciones sociales e incluso las relaciones familiares.

Estos sacrificios también están presentes en las inversiones de la empresa y se evita realizar gastos para poder llegar a fin de mes con algún dinero en la cuenta de banco. Si bien esto permite mantener el ritmo por algún tiempo, siempre llega un momento en que los negocios se vuelven obsoletos en este mercado cada vez más cambiante, pendiente de las tecnologías y exigente.

Si no se invierte en la propia empresa, buscando soluciones que ayuden a multiplicar la capacidad de generar ingresos y aumente la captación de clientes, la empresa se queda estancada, limitando los ingresos y encadenando a los propietarios, como mostramos en ¿Por que "dicen" que necesito un ERP para mi empresa?.

Para eso es importante plantear correctamente objetivos y que es lo que se está buscando realmente al tener una empresa propia. Si la respuesta es el crecimiento y realización personal, entonces el empresario debe dejar de pensar como autoempleado y empezar a pensar como gerente de una empresa.

Este cambio de mentalidad debe traer consigo que el empresario se plantee seriamente reinvertir en su propia empresa. La reinversión consiste en invertir recursos en medios que ayuden a multiplicar la capacidad de generar ingresos.

Un sistema ERP tiene como finalidad ayudar en la gestión de la actividad empresarial integrando el resultado de todas las operaciones que se realizan dentro de la empresa. Permite que los encargado de tomar las decisiones estratégicas tengan la información disponible para poder dirigir sus pasos hacia los objetivos planteados. Reduce el tiempo que los empleados  gastan en realizar trabajos de rutina para fijar su atención en lograr los objetivos estratégicos y asegurar el crecimiento empresarial. Impide la fuga de información y ayuda a minimizar los problemas de logística que se pueden llegar a presentar en el proceso de crecimiento de una empresa, como se explica en el articulo Seis problemas de tu empresa que se pueden resolver usando un ERP.

Estas ventajas hacen evidente que, aunque la inversión para implementar un ERP pude parecer un gasto excesivo. En realidad va a situar a la pequeña y mediana empresa en un punto clave para poder competir en el mercado, a la vez que proporciona las herramientas necesarias para asegurar la rentabilidad y el crecimiento de la empresa. Dotando al empresario con el tiempo y los recursos suficientes para disfrutar de su trabajo sin sacrificar otras cosas importantes.

Si bien no es necesario invertir en un ERP desde el momento en que se inician operaciones, si se deben tener claros los objetivos para que cuando llegue el momento se lleven a cabo los movimientos que permitan a la empresa escalar lugares en el mercado, asegurar la prosperidad y seguir brindando a los clientes un servicio que garantice su satisfacción y la mejor inversión de su capital.

Un ERP se ¿instala, se implanta o se implementa?
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